Es un unipersonal tragicómico que nos interpela sobre la posverdad y el sustento que tienen las ideas en la sociedad contemporánea. Una obra repleta de imágenes potentes donde el espectador vivirá una montaña rusa de emociones, desde la carcajada hasta la consternación. Una parodia casi surrealista de las situaciones que acontecen en las esferas del poder.